La mujer más rica del mundo. Un retrato que suscita interés, algo de ternura y admiracion.

Viví en París durante unos días en los que todo esto que narra la película que refiero estaba candente. Pude ver como varios políticos y altos cargos de la administración pública de aquel momento, al tocar este tema, algo les desestabilizaba. Recuerdo que esto coincidió con la vuelta de la selección nacional francesa desde Sudáfrica, el año en que mi selección gano el campeonato de una manera, a mi juicio indiscutible. Yo me volví a Bruselas y este episodio de la vida francesa continuó por un tiempo más acaparando la atención de la prensa hasta su culminación. Hoy se puede ver en el cine. Ahí lo tenemos todos. Su biografía es conocida… Tener una idea de la biografía de doña Lilianne Betancourt, así como una reseña de todo este asunto está a disposición de todos. Solo referir algunos aspectos anecdóticos. Y todo lo que pasó también pero ahora lo vemos como si estuviéramos allí mismo … Como el hecho de que el amigo fotógrafo de doña Lilianne, François- recibió de ella una enorme cantidad de dinero. Y que es esto lo que provoca una dinámica en la que su hija doña Françoise quiere retomar el control de la situación. Al final todo acaba como tenía que acabar, pero cada etapa de este proceso vital se parece a una yincana en la que cada paso adelante requiere el siguiente para culminarla. Y que cuando todo parecía que iba a acabar de una manera - ¿Por qué no? - pues acaba de otra manera. Y esto parecía, o a mí me lo parece, que es tal y como debía terminar. Y por eso merece la pena de acudir a verla: la verán desde los mismos escenarios en que todo ocurrió. Y por casi poco más entusiasmo cinéfilo, hasta comparten con todos los actores reales un café.

4/17/20261 min read